miércoles, 8 de junio de 2022

Caminar con dos muletas

«¿Hasta cuándo vais a estar cojeando sobre dos muletas? Si el Señor es Dios, seguidlo; si lo es Baal, seguid a Baal».
El pueblo no respondió palabra".
¿Nos pasará lo mismo hoy? ¿Estamos sobre dos dioses: Dios y el mundo, Dios y yo, Dios y quien sabe? ¿O realmente vivimos según Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo?
¿Nuestras obras son las que quiere Dios de nosotros?¿Hacemos la Voluntad de Dios todos los días? ¿Buscamos y discernimos su Voluntad?
Son algunas de las preguntas que nos tenemos que hacer para saber a qué Dios seguimos, o en qué Dios creemos, si es que creemos en alguno.
Sí, siempre nuestro Dios, por medio de los profetas y en el último tiempo por medio de su Hijo Jesucristo, fue muy claro y concreto y, además, muy radical en sus preguntas y en su forma de de decirnos las cosas: "estas conmigo o contra mí, recogeis conmigo o desparramáis", son sus palabras.
¿Por qué Dios es tan radical en sus enseñanzas y en su Palabra? Porque quiere que alcancemos lo que hemos perdido: la vida eterna, y la felicidad en la tierra. Por eso el Hijo nos enseñó a rezar y a pedir: "venga a nosotros tu Reino, hágase tu Voluntad aquí en la tierra como en el Cielo". Y es lo que rezamos cada día de nuestras vidas.
Entonces la preguna sería: ¿por qué rezar algo que no estoy dispuesto a vivir? Si pido que se haga Su Voluntad ¿por qué no la busco, la discierno y la vivo? ¿Por qué sólo hago mi voluntad y no vivo de acuerdo a la Palabra de Dios?
Sí, como dice el Profeta Elías, nos hemos acostumbrado a caminar sobre dos muletas: Dios y yo, Dios y el mundo. Pero, sobre todo, haciendo más caso a mi yo y al mundo que a Dios. A Él lo tengo para cuando haga falta.


 

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