"Vosotros orad así:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».
Se podría decir que la oración del Padre nuestro no termina con el "líbranos del mal", sino que continúa, aunque no lo recemos con los siguientes renglones, porque son parte o, mejor dicho, son una condición sin la cual no deberíamos rezar el Padre nuestro: "porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre Celestial, pero si no pedonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas".
Sí, a veces nos olvidamos de las partes más importantes de lo que nos dice Jesús, y nos las olvidamos porque, en muchos casos, nos gusta saber que podemos ser perdonados sin perdonar, y eso es un error. No podemos olvidarnos de las condiciones sin las cuales nos se pueden vivir ciertas cosas o decir ciertas cosas.
Otro ejemplo es, como siempre lo repito, la parábola del "pedid y se os dará", nos acordamos de esas frases y por eso creemos que podemos pedir todo lo que querramos, pero al final dice Jesús: "cuánto más el Padre dará el Espíritu Santo a quien se lo pidiere", y es lo único que, generalmente, no pedimos: el Espíritu Santo.
O lo que nos olvidamos más fácilmente es la primera condición sin la cual no podemos ser cristianos: "quien quiera venir detrás de mí niéguese a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y sígame". La negación a nosotros mismos y la cruz de cada día no precisamente lo que buscamos cada día al levantarnos, sino que hacemos todo lo contrario.
Por eso y por mucho más necesitamos siempre pedir el Espíritu Santo para no olvidarnos de las condiciones sin las cuales no podemos vivir como cristos, es decir como cristianos. O aceptamos toda La Palabra o no, que tu Sí sea Sí, que tu No sea No.
jueves, 16 de junio de 2022
Aceptar el pack completo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.