"En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dijo:
«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».
El testimonio directo y sin vergüenza de nuestra fe es lo que más contagia y, por lo menos, desata la curiosidad en los demás, así como lo hizo Felipe con Natanael: le desató la curiosidad para ver si era verdad lo que le contaba.
"Natanael le replicó:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».
Felipe le contestó:
«Ven y verás».
Y así llevó a Natanael al encuentro con Jesús, un encuentro que Felipe no sabía cómo iba a ser, pero tenía la necesidad de contarlo, la necesidad de dar a conocer lo que había descubierto y que le había cambiado la vida, pues era lo que siempre había esperado, pues creía en la palabra de los profetas y Moisés, y esa palabra y esa promesa se cumplía en Jesús de Nazaret: aquél de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas.
¿Cómo anunciamos nosotros a Jesús? Por que no sólo lo tienen que anunciar los curas, los regliosos o los más comprometidos, sino que es un anuncio que debemos hacer todos los bautizados, o, por lo menos, los que decimos que somos cristianos.
En este tiempo en que vivimos, seguramente, nos avergüenza decir que somos cristianos. Primero porque nos miramos a nosotros mismos y nos damos cuenta que no estamos viviendo del todo bien, que hay muchas cosas y mucho pecado que no nos deja "mostrar" un buen cristiano. ¿Pero es Cristo el motor y el sentido de tu vida?
Otras veces nos da vergüenza por que en el ambiente en el que me muevo no se habla de fe, en todo caso, se habla para criticar a los que van a misa, a los que están este grupo o en aquél, al cura de turno, etc. Y ¿cómo voy a decir que yo también voy a misa y que pertenezco a tal grupo? ¿Van a hablar mal de mí también?
Y otras veces porque no tengo argumentos para decir ¡He encontrado la razón de mi vida! ¡Es Jesús, el Mesías, mi Dios! Porque no he profundizado en las razones de mi fe, me he quedado con las preguntas y las frases de cuando pintábamos en catequesis y... y ahora no tengo argumentos para decirle a alguien ¡Ven que he encontrado a Jesús!
Pero, mira, te digo una cosa: no hace falta que pienses mucho, sólo basta que creas, como le dijo Jesús a Natanael:
"Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».
Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
A partir de ese momento comenzarás a crecer, a buscar respuestas, a exponerte más al mundo y a mostrarte como hombre (varón o mujer) de fe sincera, simple, pero que está totalmetne convencido de lo que cree y de lo que quiere, porque en Jesús has encontrado fortaleza, perdón, alegría, esperanza, consuelo... y tantas otras cosas que hacen que tu vida sea mejor, y cuando los demás vean ese resultado, podrán ver a Jesús en tu rostro, en tu mirada, en tus actos, en tus palabras. Pero tienes que dejar de tener vergüenza por ser cristiano, tienes que tener el coraje y el valor de enfrentar al mundo y mostrar una vida nueva que nace del Amor de Dios y del Amor a Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.