domingo, 11 de julio de 2021

Enviados

"Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban".
No es fácil aceptar el encargo del Señor, sobre todo cuando nos pide que sólo confiemos en Su Palabra y en Su Gracia. Somos hombres que necesitan seguridades y confiar en algo que no vemos o no sentimos nos cuesta, y, muchas veces, se hace difícil el caminar en solitario, contando sólo con la seguridad que es Él quien nos envía como a ovejas en medio de lobos.
Y, sin embargo, así los envió a los Doce, pero no iban solo con la misión de ser ovejas en medio de lobos, sino que la misión era muchos más intensa y necesaria: predicar la conversión. Y, predicar la conversión es un serio mensaje para el mundo, sobre todo para un mundo que cree que no necesita convertirse de nada. Incluso, es un mensaje difícil de escuchar cuando creemos que nosotros tampoco tenemos que convertirnos de nada, pues para nosotros, muchas veces, los cristianos, no necesitamos convertirnos pues ya somos buenos.
Y ahí está nuestro error: creer que no tenemos pecado y, por lo tanto, que no necesitamos convertirnos. Sin embargo, el mensaje no era sólo para ese tiempo y esa época, sino que sigue siendo, y ahora mucho más, necesario en este siglo XXI. ¿Por qué? Porque nos hemos quedado dormidos en los laureles, creyendo que todo sigue igual, que la gente porque es buena, ya está lista. Pero no, no estamos listos para que nos llame el Señor y nos juzgue por lo que hemos hecho, sino, sobre todo por lo que no hemos hecho.
Sí, por lo que no hemos hecho, pues no hemos evangelizado como correspondía, no hemos transmitido el mensaje de conversión que el Señor nos pidió, no hemos convertido nuestro corazón a la Verdad que el Señor nos mostró con su vida, y nuestra vida no ha llegado a fundirse con Su Vida, pues aún hay en nuestras comunidades: desavenencias, rencillas, celos, envidias, apetitos de poder, y tantos otros pecados que no nos confesamos y de los cuales no nos arrepentimos y, por ello, no nos convertimos.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.