domingo, 1 de diciembre de 2019

Comportaros...

"Hermanos:
Comportaos reconociendo el momento en que vivís, pues ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz.
Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni envidias. Revestíos mas bien del Señor Jesucristo".
"Comportaos reconociendo el momento en que vivís". ¿A qué momento se refiere san Pablo? Yo creo que puede ser a dos momentos: un momento el personal y a otro momento el histórico.
El momento personal: según nuestra edad tenemos que vivir cada momento, porque no siempre somos conscientes de lo que debemos hacer en cada etapa de nuestra vida. Muchas veces vemos gente que no quiere asumir su edad, su rol en la sociedad, su rol familiar: los niños quieren ser jóvenes, los jóvenes adultos y los adultos adolescentes. Pero ninguno podemos ni saltarnos edades, ni descontarnos años. Cada edad y cada año tiene su sabor particular y su exigencia desde la vida cristiana, y por eso el Señor nos pide que sepamos comportarnos. Claro está que eso no quiere decir quitarle alegría y vida a cada etapa, sino viviendo con alegría cada etapa de nuestra vida, siendo lo que debemos ser.
Y, por otro lado, como el Señor muchas veces lo dijo, aprender a leer los signos de los tiempos. No vivimos en tiempos calmados, sino en tiempos revueltos, pero no dentro de una novela de ficción, sino que es nuestra realidad de cada día. Tiempos revueltos donde al mundo le da igual la luz que la oscuridad, y por eso le gusta vivir en la tiniebla del error, porque al estar todo bien, vivimos en el error constante, porque nada es verdad, no tenemos un límite para lo que se hace, y nadie tiene más derecho que el que más grita o lanzas piedras contra otros. Son tiempos donde la violencia está ganando la vida de pequeños y grandes, donde el respeto por el otro casi no existe, donde la verdad es discutible y puede cambiar de un día a otro, donde ya no hay autoridad ni en la familia, ni el país. ¿Cómo comportarnos en el día a día? Debemos "despertar del sueño" pues si antes "la religión era el opio del pueblo", ahora tenemos que despertar y ser valientes en vivir radicalmente nuestra fe, debemos tener en claro cuál es la Verdad, el Camino y la Vida. Tenemos que ser valientes a la hora de tomar nuestras decisiones y poder hacer frente a la fortaleza de las tinieblas del error y defender con las armas de la fe, siendo instrumentos de paz, aunque esa paz genere divisiones, porque cuando se busca y se vive en la Verdad del Evangelio se generarán divisiones: "no he venido a traer la Paz sino la guerra", dijo el Señor, porque Su Luz y Su Verdad pondrán en evidencia los caminos del error que muchos han tomado como camino de verdad y vida.

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