lunes, 6 de noviembre de 2017

Nuestra regla de vida cristiana

Creo que la lectura de la carta de san Pablo a los Romanos (12, 5-16a) no tiene ningún desperdicio ni necesita de ninguna explicación, porque no se pueden decir las cosas más claras que las que dice san Pablo aquí. Pero claro que no puedo no decir ninguna palabra, sino que hay que barajar algunas otras cuestiones.
¿Qué cuestiones? Una con la que me encuentro habitualmente es que no leemos muy bien la Palabra de Dios, como decía san Pablo en la lectura del Domingo, "como lo que es: palabra de Dios y no palabra de los hombres". Es cierto que la carta la escribe san Pablo, pero para nosotros, los que aceptamos estar dentro de la Iglesia, creemos que es una carta inspirada por Dios para alimentaar la vida de fe de una comunidad cristiana, y no sólo de una comunidad que vivió hace dos mil años, sino todas las comunidades que a partir de ese momento queremos vivir como cristianos.
Y ahí viene la otra cuestión: ¿queremos verdaderamente ser cristianos? No solamente llamarnos cristianos, aparentar ser cristianos, sino SER cristianos. Si la respuesta es ¡Sí, quiero! entonces tendré que tener esta carta de san Pablo muy cerca de la mesita de noche para hacer el examen de conciencia todos los días, porque ahí está reflejado el comportamiento que tenemos que ir aprendiendo y que, yo diría, tendríamos que aprenderlo casi de memoria.
Claro que también a esta carta tendríamos que tener la otra que es tan importane, o más que esta, la famosa carta a los Corintios donde nos habla del amor, y conocemos como el himno de la caridad. ¿Os acordais de esa?
Yo diría que con esas dos cartas (livianitas de contenido) tenemos una muy buena regla de vida para ir, todos los días, cuestionándonos un poquito. Sí, cuestionándonos un poquito todos los días. Y digo cuestionándonos y no cuestionando a los demás, sino que el examen siempre tiene que ser a nivel personal, individual, pues todo cambio por comienza por uno. Y el Reino de Dios que todos los días pedimos que venga a nosotros lo tenemos que ir construyendo con nuestra conversión diaria.
Bueno, como estoy en el aeropuerto esperando el avion para argentina, los dejo, no quiero que esto sea muy largo porque sino voy a perder el avion y tendré que ir caminando sobre las aguas....
Nos vemos mañana. Dios los bendiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.