"Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?"
Les dice san Pablo a los romanos: “Del mismo modo, el Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables”.
¡Qué necesario que es saber dejar al Espíritu Santo hablar por nosotros! Y, sobre todo, dejar que el Espíritu Santo hable en nosotros. Es lo que el Padre más quiere darnos, porque es lo que más necesitamos en nuestra vida espiritual. Si lo hemos recibido en el bautismo, y ¡vive en nosotros! Porque somos un Templo vivo donde habita el Espíritu Santo, recurramos más a Él, pues Él es quien sabe lo que necesitamos.
¿Cuántas cosas pedimos en el día a día? ¿Cuántas cosas no hemos recibido en nuestra vida cuando las hemos pedido en oración?
Muchas veces, quizás, hemos sentido la frustración de que hemos rezado, hemos implorado y no hemos recibido lo que hemos pedido, ni tan siquiera cuando hemos pedido favores para otras personas.
Claro que el Señor en esta parábola nos dice “pedid y recibiréis”, y nos hemos quedado con esa frase y creemos, como niños pequeños y caprichosos, que todo lo que pedimos lo vamos a recibir, pero… nos olvidamos del final de la parábola, que, siempre es lo más importante: “cuanto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo”. ¿Por qué no nos da todo lo que queremos? Porque nuestro Padre es un gran pedagogo y si bien nos ama entrañablemente, nunca nos hará creer que somos los todopoderosos porque siempre recibimos lo que queremos.
Él sabe bien qué es lo que necesitamos antes de que se lo pidamos, pero quiere que aprendamos a pedir, y no hay mejor forma de aprender a pedir que aprender a aceptar que no nos dan lo que queremos sino lo que necesitamos. Y ¿qué es lo que necesitamos? Pues eso mismo nos lo enseña el Espíritu Santo cuando nos ponemos en oración y le damos tiempo para que nos vaya indicando el camino a seguir, cuando nos vaya mostrando cuál es nuestra vocación y nuestra misión.
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