“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”.
Un ejemplo, una parábola que da para pensar mucho, no sólo en el tema de la misericordia del Padre, sino en las actitudes que tenemos, muchas veces, con los que nos necesitan.
Veamos: el juez, un hombre con título, con un cargo importante, que tiene el deber de hacer justicia, se desliga, por bastante tiempo, de la necesidad de esta mujer que viene a pedirle justicia.
Porque, como dice Jesús que dice este juez: ni temo a Dios ni me importan los hombres; una actitud que, lamentablemente, podemos llegar a ver en nosotros o en otras personas que se creen fuera del alcance de los “mortales”, porque se creen mejores, porque creen que ellos nunca necesitarán nada de nadie.
Nos muestra así el daño que puede hacer la soberbia no sólo en la persona misma, sino en otras que, lamentablemente, necesitarán de su ayuda o de su trabajo. Lo cual lo podemos ver en otros lugares a donde concurrimos por algunas cosas: la indiferencia o la falta de cercanía con los que más necesitan de nuestra ayuda.
Jesús nos invita a hacer una seria reflexión de nuestra capacidad de saber escuchar y comprender la situación en la que viven nuestros hermanos, por eso no debemos sólo mirar lo que necesitamos, sino tener los ojos abiertos hacia los demás, y poder ayudarlos sin mirar si me es simpático o no, sino saber que me necesita. Por aquello que nos decía Jesús: “lo que hicierais a uno de estos mis pequeños hermanos a mí lo hacéis”.
Creernos mejor que los demás, o hacer diferencias por si me son simpáticos o no, es una falta de amor y caridad, pues Jesús no mira quienes somos sino que mira la necesidad de nuestro corazón, y, por su infinita misericordia siempre está dispuesto a darnos una mano.
Así todo lo que podamos hacer por nuestros hermanos nos ayudará a madurar en nuestra entrega, porque el amor a Dios se manifiesta en el amor a los hermanos.
domingo, 16 de octubre de 2022
Escuchar para ayudar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.