"Entonces le avisaron:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte».
Él respondió diciéndoles:
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».
Hoy en día, humanamente hablando, los títulos académicos, los de nobleza (donde los haya), los nombramientos políticos, etc., son los que "abren" puertas y "pareciera" que hacen más dignos a las personas. Y usando la misma medida creemos que el título de cristiano nos abre las puertas del Cielo, y, parece que no es así.
No por tener el título de cristiano que me dio el bautismo. O por tener un lugar particular en la comunidad cristiana voy a ser mejor que otros o voy a conseguir más favores de parte de Dios. Si pienso eso, estoy muy equivocado.
A veces la gente nos dice a los sacerdotes, y, seguramente, a los religiosos también: "usted que está más cerca de Dios pídale..." Puede ser que esté más cerca pero no por ser sacerdote o religioso, sino porque vive en fidelidad a la voluntad de Dios, que es lo que Jesús nos dice en este Evangelio: "mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen", y eso lo tiene que hacer todo cristiano, y, por eso, cualquier puede estar más en Dios que uno que tiene un título.
Así la liturgia nos pone para que tomemos nota, frente a esta exigencia de Jesús, el Libro de los Proverbios donde, ya en el Antiguo Testamento, Dios iba dando consejos y sentencias acerca del accionar del hombre. Por eso os lo recomiendo para seguir leyendo la primera lectura e ir revisando nuestra vida para ver cómo vamos actuando, y, principalmente, hemos de tener en cuenta que no bastan los títulos o cargos para alcanzar el Cielo, sino ser Fieles a la Voluntad de Dios en amor.
martes, 22 de septiembre de 2026
Ser Fieles
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