domingo, 6 de septiembre de 2026

Corrección con amor

"Hermanos:
A nadie le debáis nada, más que amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás», y cualquiera de los otros mandamientos, se resume en esto:
«Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
El amor no hace mal a su prójimo; por eso la plenitud de la ley es el amor".
Se podría decir que la exhortación que hace Dios por el Profeta Ezequiel y lo que nos pide Jesús en el Evangelio se sintetizan, o encuentran su respuesta en esta recomendación de san Pablo.
Cuando se ama de verdad se está atento al hermano, sea quien sea, y se intenta ayudarlo para que encuentre el Camino de la conversión, el camino de la Vida, pues cuando se ama al otro intentamos cuidarlo de sus caídas, ayudarlo a levantarse, acompañarlo en el camino de retorno al Padre.
Claro está que el amor tiene que ser verdadero hacia el otro, porque cuando uno se ama a sí mismo, fruto del egoísmo y del egocentrismo, entonces lo que voy a hacer será reprenderlo porque lo que está haciendo no me gusta a mí, o yo creo que tendría que ser de otro modo, y eso jamás ayudará a mi hermano a ser lo que Dios quiere que sea.
La corrección fraterna al hermano que se refiere Jesús es cuando veo que su vida está yendo fuera de la Voluntad de Dios, que no está viviendo conforme a los mandamientos o a los consejos evangélicos y quiero, en verdad y por amor, ayudarlo a salvar su alma.
Por eso, cuando voy a confesarme con el sacerdote, él tiene que guardar sigilo sacramental de los pecados del penitente, porque eso también entra dentro de la corrección fraterna. Debo velar para que sus errores y pecados no sean conocidos más que por el Padre del Cielo que conoce los secretos del corazón. Y esa confesión es la que sana y salva, sana porque nos da la Gracia para sanar el dolor que el pecado produce en el alma, y nos ayuda a seguir caminando hacia nuestra santidad y salvación.
Así, en la corrección fraterna entre hermanos tengo que comenzar hablando en privado para no dar a conocer los errores de mi hermano para ayudarlo a cambiar, y no comenzar por el final haciendo un chusmerío a todo el mundo de lo que yo considero sus pecados.

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