"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero".
Hay frases del Evangelio que las tenemos muy carca en la memoria y con sólo escuchar las primeras palabras ya sabemos por dónde va Jesús. Y es eso lo que hace que le restemos, muchas veces, importancia a lo que nos dice el Señor, o, en todo caso, que creamos que como ya sabemos lo que nos dice no le hagamos el suficiente caso o reflexión.
"Nadie puede servir a dos señores... No podéis servir a Dios y al dinero", y por eso intentamos vivir en la pobreza, o si no tenemos dinero suficiente ya estamos listos, y entonces no nos tenemos que preocupar porque como no tenemos ya estamos viviendo el evangelio. Pero no es así. La pobreza material no implica la pobreza espiritual, se puede ser muy pobre y muy mendicante pero no tener el corazón humilde y desprendido de sí mismo dejando la vida en manos del Señor. Y es a eso a lo que se refiere el Señor: que no haya nada que nos separe de Dios, de su Voluntad.
El dinero representa todo lo que nos ata al mundo, y lo que más nos ata al mundo es nuestro yo humano, nuestra humanidad pues estamos en el mundo, vivimos en el mundo, conocemos al mundo, etc. Y Jesús nos ha dicho que estamos en el mundo pero no somos del mundo, y no es sólo una frase para los sacerdotes y religiosos, sino para todos los que hemos sido rescatados del príncipe del mundo por el bautismo, porque al recibir el agua bautismal hemos sido sumergidos en la muerte y resucitados a una nueva vida, la vida del espíritu.
Por eso no es sólo no servir al dinero, sino no dejarnos atar por las cosas del mundo, por nuestros instintos, por nuestros deseos, por las ideologías del mundo, por el devenir de las ideas mundanas, sino que, muriendo a nosotros mismos (cada día) podamos dejarnos conducir por el Espíritu hacia la Voluntad de Dios que es lo que nos va a llevar a la meta de nuestra Vida.
"Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia".
sábado, 20 de junio de 2026
Buscad el Reino
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