Miércoles de cenizas - comienzo del Tiempo de Cuaresma, por eso la primera lectura nos da una pista de cómo comenzar a pensarnos y a reflexionar sobre nosotros mismos:
"Ahora - oráculo del Señor convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto; rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos; y convertíos al Señor vuestro Dios, un Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor que se arrepiente del castigo".
A veces creemos que nuestro corazón no se ha apartado del Señor, seguimos pensando que lo que estamos viviendo y cómo lo estamos haciendo está todo bien, pero, si nos analizamos a fondo y vamos al fondo del corazón veremos que no siempre nos hemos puesto a la Luz del Espíritu Santo para vivir de acuerdo con la Voluntad de Dios.
Cuando nos examinamos lo hacemos a la luz de los 10 mandamientos, y, muchos decimos: no mato, no robo, no he deseado la mujer ni el marido de mi prójimo, entonces, está todo bien... aunque la lengua se nos vaya larga muchas veces, pero eso no es tanto problema... Eso es una primera valoración de nuestra vida cristiana, pero nos falta, aún, profundizar más.
Sí, hemos de profundizar más porque no sólo son los 10 mandamientos los que tengo que mirar, sino, también, el mandamiento del amor, y para ello tenemos la carta de san Pablo a los Corintios, sí aquella del amor es paciente, comprensivo, etc. etc.
Pero... también, hay algo que no miramos tampoco: ¿he discernido cuál es la Voluntad de Dios para mi día a día? ¿ He intentado vivir la voluntad de Dios aquí en la tierra como en el cielo? ¿He reflexionado la Voluntad de Dios desde Su Palabra? ¿He aceptado la Voluntad de Dios? ¿Me he rebelado contra la Voluntad de Dios? Porque de eso también se trata mi vida cristiana: ser como Cristo, y Cristo vivía buscando y haciendo la Voluntad del Padre, por eso nos enseñó a decir: hágase Tu Voluntad en la tierra como en el Cielo.
Y, por último, creería que, también, en estos tiempo que vivimos debemos pensar: he escandalizado a mis hermanos con mis palabras, obras y hasta con mis omisiones? Porque, como dice el Señor: "más le valdría atarse una piedra de molino al cuello y tirarse al mar, que escandalizar a uno de estos mis hermanos". A veces creyendo que hacemos bien las cosas escandalizamos, y otras veces, no nos mojamos y nuestras omisiones escandalizan a los demás.
Por todo ello, en este tiempo de cuaresma aprovechemos el silencio y la reflexión para pensarnos, y, por eso, pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a mirarnos en el espejo de Dios y no en el espejo del mundo.
miércoles, 5 de marzo de 2025
Usar el espejo de Dios
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.