"Y Jesús les dice:
«¿No habéis leído nunca en la Escritura:
"La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente?".
Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Junto con esta parábola de la Viña o los viñadores asesinos, tenemos que leer la lectura del Génesis que nos habla de los celos de los hermanos de José (no es el padre de Jesús)
La primera del Génesis nos habla de los celos de los hermanos mayores por el hermano menor y motivados por la envidia decidieron matarlo, pero, gracias a la intervención de Rubén y Judá sólo lo vendieron a los ismaelitas.
El Evangelio nos habla del apetito de poder y que ese apetito llevó a matar a los enviados del dueño de la viña para poder quedarse con todo sin tener que pagar nada de lo que habían acordado.
Para las dos lecturas, aunque la historia de José no se terminó en ese primer texto y habría que seguir leyendo, le cabe la reflexión de Jesús: "la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular", porque nunca sabemos qué es lo que Dios quiere con todo lo que vivimos, pero seguro que siempre nos dará una pista para saberlo. Pero, sobre todo, porque muchas veces cegados por el pecado dejamos de aprovechar lo que tenemos y destruimos lo que el Señor nos ha dado o confiado.
Cuando, como dice una voz popular, perdemos lo que tenemos recién ahí nos damos cuenta que no lo hemos aprovechado. Y esto pasa con las personas que tenemos a nuestro lado, con los bienes, y con todo lo que el Señor nos ha dado.
Por es necesario no dejarnos llevar ni por los celos, ni por la envidia, ni por el apetito de poder, y seguir intentando, todos los días, discernir la Voluntad de Dios para saber por dónde caminar y cómo aprovechar lo que Él siempre nos da.
viernes, 21 de marzo de 2025
La piedra angular
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