Me han gustado los consejos del ángel Rafael a Tobit y Tobías, por eso lo transcribo para que los sigamos leyendo un poco más:
"Entonces Rafael llamó aparte a los dos y les dijo:
1. Alabad a Dios y dadle gracias ante todos los vivientes por los beneficios que os ha concedido; así todos cantarán y alabarán su nombre.
2. Proclamad a todo el mundo las gloriosas acciones de Dios y no descuidéis darle gracias.
3. Es bueno guardar el secreto del rey, pero las gloriosas acciones de Dios hay que manifestarlas en público.
4. Practicad el bien, y no os atrapará el mal.
5. Más vale la oración sincera y la limosna hecha con rectitud que la riqueza lograda con injusticia.
6. Más vale dar limosna que amontonar oro. La limosna libra de la muerte y purifica del pecado. Los que dan limosna vivirán largos años, mientras que los pecadores y malhechores atentan contra su propia vida".
Son sabios consejos que nos ayudan en el día a día, sobre todo para no temer alabar a Dios y dar Gracias por todo lo vivido, lo bueno y lo malo, lo triste y lo alegre, la salud y la enfermedad, la oscuridad y la luz, porque todo viene de Dios, todo es de Dios y todo, cuando es de Dios y se lo ofrecemos a Dios, no queda sin recompensa.
Por eso mismo debemos unir a estos consejos lo que Jesús le dice a los apóstoles:
«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
Pero no sólo pensemos en los bienes materiales, sino en nuestra propia vida, ¿qué le damos a Dios? ¿Le ofrecemos a Dios nuestra vida o sólo le permitimos entrar a Dios algunos momentos de nuestra vida? No somos muy generosos con Aquél que nos ha dado Su Vida para tengamos vida en abundancia. Sólo ponemos a Dios en una escala o en algunos momentos de nuestro día, o en algunos momentos de nuestra vida, pero no le permitimos que Él haga con nuestra vida lo que quiera y necesite para la salvación del mundo.
¿Podremos llegar a decir como María: he aquí el esclavo del Señor, que se haga en mí según tu Palabra? Hacer esclavos de la Voluntad de Dios es haberle dado toda nuestra vida, así como aquella viuda le dio todo lo que tenía al Señor, para que nuestra ofrenda no sea sólo los minutos que nos sobran sino todo lo que tenemos.
sábado, 10 de junio de 2023
Darnos todo
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