No hay nada mejor que Dios nos hable por medio de los apóstoles para darnos indicaciones de cómo comenzar el día, y de cómo seguir comenzando todos los días. Aquí Pablo le da a Timoteo unas cuantas pautas de cómo vivir y de cómo cuidar su vida espiritual, aquella que recibió el día que le fueron impuestas las manos. Para los que más saben estarán pensando: sí, pero Timoteo recibió la imposición de las manos de Pablo para ser obispo, para ser cabeza de esa comunidad, en cambio nosotros no somos obispos, pero también hemos recibido el Espíritu Santo el día de nuestro bautismos, y, algunos, lo han vuelto a recibir cuando recibieron el Sacramento de la Confirmación (y si no lo hicieron todavía estáis a tiempo de solicitarlo)
Por eso, teniendo en cuenta que todos los que hemos sido bautizados hemos recibido el Espíritu Santo, tenemos que pensar en estas pautas de conducta de las que nos habla Dios por medio de San Pablo.
Otros me dirán: pero ya no soy joven para pensar en ello. Sí, todos debemos mantener el espíritu joven: despierto, atento, con disposición de conversión y deseos de santidad para que podamos, con la fuerza del Espíritu Santo, combatir el buen combate de la fe, que es lo que Pablo ha vivido y por eso nos invita a vivirlo.
"Querido hermano:
Que nadie te menosprecie por tu juventud; sé, en cambio, un modelo para los fieles en la palabra, la conducta, el amor, la fe, la pureza.
Ser un modelo para los fieles en la palabra, es decir poder dar testimonio con nuestra vida de lo que queremos y de lo que estamos viviendo, no importa la edad, importa la vida que estamos llevando y, por eso, el ejemplo que damos con nuestras palabras, obras y omisiones (sí las omisiones también son testimonio... ¿bueno o malo? piénsalo)
Por eso "centra tu atención en la lectura, la exhortación, la enseñanza".
Buenas lecturas, lecturas espirituales que nos ayuden a encontrar el deseo de conversión y santidad gracias a la vida de otros que recorrieron el mismo camino.
Y, por supuesto "No descuides el don que hay en ti, que te fue dado por intervención profética con la imposición de manos del presbiterio".
¿Cual es el don? Es el Don de la Fe, el Don del Espíritu Santo que nos fue dado, la vida cristiana que comenzó en nosotros..
Por eso, "Medita estas cosas y permanece en ellas, para que todos vean cómo progresas.
Cuida de ti mismo y de la enseñanza. Sé constante en estas cosas; pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan".
jueves, 18 de septiembre de 2025
Medita en estas cosas...
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