Pero el Señor le contestó:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; sólo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».
A veces no nos damos cuenta a quién tenemos delante nuestro, o con quienes hemos quedado para tomar un café o una caña, o a quien tenemos sentado a nuestra mesa, y, sobre todo, no nos damos cuenta de que Jesús está delante nuestro en el Sagrario.
No es que Jesús no quisiera que María ayudara en las tareas de la casa, pero es que, a veces, no nos damos cuenta de que nos esforzamos tanto por ciertas tareas que dejamos de lado estar con quien vino a vernos, o estamos vigilando el móvil, o mirando la TV, o haciendo cualquier otra cosa menos estar escuchando la conversación o estar junto a quien quiero o a quien ha venido a vernos.
Me preocupa o molesta cuando la gente viene a misa y en lugar de ponerse a rezar o a hablar con Jesús que está en el Sagrario se ponen a cotillear o hablar con los que están delante o detrás o al lado en el banco. ¿A qué has venido al Templo? ¿No hay tiempo fuera del Templo para hablar con las personas que te pones a hablar cuando tienes que aprovechar el silencio?
A eso se refiere Jesús: aprovechar el tiempo con las personas en el lugar que corresponde. Si estás en una iglesia reza, si estás en el bar habla con el que tienes a tu lado y no con el móvil, si estás en tu casa comiendo o cenando habla con tu familia y no con la TV o el móvil. Aprovecha el tiempo que tienes para estar con los que quieres porque ese tiempo es para eso, y si no lo aprovechas en ese momento ese momento no volverá y, quizás, te habrás perdido lo mejor de ese momento.
Es que vivimos en una época donde pareciera que no nos importa a quién tenemos a nuestro lado, o no nos importa qué es lo que otros están haciendo. Cada uno vamos a nuestro ritmo y según nuestro interés y poco respeto tenemos a los demás. No es que les faltemos el respeto, o quizás sí, cuando no estamos atentos a quien está a mi lado, ya sea una persona humana o una Divina, es decir si nos hemos reunido para hablar ¡apaga el móvil!, si vienes a rezar ¡cierra la boca!, si estás comiendo o cenando ¡apaga la TV o el móvil!
Siempre tendrás tiempo para hacer otra cosa, pero no siempre tendrás ese tiempo para estar con el Señor o quien las personas que quieres o amas, ¡aprovéchalo! Tomando como ejemplo lo que dijo Jesús a Judas: “a los pobres los tendréis siempre a mí no”.
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