"Cuando Moisés bajó de la montaña del Sinaí con las dos tablas del Testimonio en la mano, no sabía que tenia radiante la piel de la cara, por haber hablado con el Señor. Aarón y todos los hijos de Israel vieron a Moisés con la piel de la cara radiante y no se atrevieron a acercarse a él".
Cada vez que Moisés hablaba con el Señor salía con la cara radiante, llena de luz, y lo demás lo veían. Y así tienen que ser nuestros encuentro con el Señor: que nos dejen la cara, y la vida, radiante de Luz porque hemos dialogado con Él, hemos compartido nuestra vida con el Señor, y el Señor nos ha colmado con su Gracia y su Luz.
Así son los profetas de estos tiempos: mensajeros de Luz y de Vida, que llevan la Buena Noticia del Señor a sus hermanos, no sólo con hermosas palabras, sino con la Luz del Señor que emana de sus obras, y al verlos se reconoce la presencia de Dios en sus vidas.
Por eso mismo el Señor hizo construir la Tienda del Encuentro, el Templo, y ahora está en el Sagario, para que, como Moisés, podamos ir a su Encuentro, para que podamos entrar en la intimidad del diálogo, cara a cara, corazón a corazón, y poder recibir todo lo que Él tenga para darnos, escuchar lo tenga que decirnos, y dejar en sus manos todo lo que hemos vivido, y presentarle todas las intenciones de los que necesitan de Él.
Es nuestro derecho y nuestro deber ingresar, cada día, a la Tienda del Encuentro para dialogara con el Señor, porque nuestra vida necesita un constante alimento: la Gracia, que viene del Señor, y esa Gracia la consigo en Su Presencia, en el diálogo sincero para que sea Él quien purifique mi alma, la fortalezca y la colme de su Gracia para que pueda seguir siendo sembrador de Bondades y no de cizaña.
Ese es el tesoro escondido que tenemos que buscar todos los días: el encuentro con el Señor, la oración sincera de corazón a corazón, y atesorar, cada día, en nuestro corazón, el Amor Verdadero que da Vida al Mundo, para que esa Vida, llegue por mí a todos los hombres. Es un tesoro que se nos da para repartir, es la Vida que llega a mi vida, para dar Vida a todos los que la necesiten.