viernes, 22 de mayo de 2026

Me amas más que éstos?

"Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, le dice a Simón Pedro:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?».
Él le contestó: «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero».
Jesús le dice: «Apacienta mis corderos».
Para algunos ser cristiano es aprender normas, leyes, obligaciones, límites, etc., olvidándose que ser cristiano es, primeramente, conocer a Cristo para poder amarlo y así poder seguirlo. Es así como los discípulos pudieron entregar su vida a predicar el Evangelio y defender su fe con su propia vida.
Jesús los fue llamando para que convivieran con Él durante unos años, que lo conocieran, que lo escucharan, que comprendieran casi todo lo que les decía, y finalmente amarlo y descubrir en Él al Dios hecho hombre, al hombre-Dios que vino a entregar su vida para que nosotros tuviéramos vida y Vida en abundancia.
Por eso, al final, antes de ascender a los Cielos para, no sólo dejar a Pedro como cabeza de la Iglesia, sino para enseñarnos a nosotros cuál es lo esencial de nuestra fe, le preguntó sobre el amor, porque sólo amando a Jesús, sólo amando al Padre, podremos aceptar su Palabra.
Es el amor a Dios lo que mueve los corazones para ser Fieles a la Vida que Él mismo nos ha dado, como decía Santa Teresita de Lisieux:
"Al contemplar el cuerpo místico de la Iglesia, no me había reconocido a mí misma en ninguno de los miembros que san Pablo enumera, sino que lo que yo deseaba era más bien verme en todos ellos. Entendí que la Iglesia tiene un cuerpo resultante de la unión de varios miembros, pero que en este cuerpo no falta el más necesario y noble de ellos: entendí que la Iglesia tiene un corazón y que este corazón está ardiendo en amor. Entendí que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia y que, si faltase este amor, ni los apóstoles anunciarían ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre. Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra, que el amor es eterno".
Así, ya no veremos que nuestra vida cristiana es cumplir con preceptos, mandatos y leyes, sino que es amar a Quien nos ha llamado y elegido para llevar Su Palabra, con nuestra vida, por todo el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.