jueves, 17 de abril de 2025

Dos misterios de nuestra Fe

Comenzamos el Santo Triduo Pascual con la liturgia de la Cena del Señor, un momento hermoso para recordar y, sobre todo, para seguir meditando todo el año. La Última Cena está llena de contenido y lo que relatan los Evangelio nos ayudará, siempre, a meditar sobre nuestra vida cristiana.
En la Última Cena hay dos grandes misterios que el Señor quiere instituir siendo que los dos existen unidos, pues uno sin el otro no tiene sentido: la Eucaristía y el Orden Sacerdotal (sacerdocio ministerial)
Al celebrar con los apóstoles la Última Cena el Señor quiso quedarse como alimento verdadero para nuestra vida espiritual, por eso la Eucaristía es un alimento que nos da Vida y Vida en abundancia, es lo esencial y central de nuestra vida cristiana, pues sin la Eucaristía el cristiano no tiene forma de perfeccionar su vida espiritual pues no se alimenta de Cristo.
En esto me viene a la memoria un breve relato que una vez leí por aquí: una madre invitaba a su hijo a ir a Misa, y el hijo le decía "la miro por la TV", y entonces la madre, muy sabiamente, le contestó: "pues bien, cuando tengas hambre pon Masterchef".
No somos conscientes, muchas veces, y muchos cristianos, que no podemos vivir un cristianismo verdadero si no nos acercamos a comulgar, si no nos alimentamos con el Cuerpo de Cristo. Nuestra vida cristiana se queda sin el alimento esencial y propio que es el mismo Jesús, el mismo Cristo, quien se nos da en la Eucaristía. ¡Ese es el gran misterio de nuestra fe!
Y, por otro lado, el Señor en la Última Cena instituyó el sacerdocio ministerial. Quiso Él mismo quedarse en una persona para que cada día se pueda volver a celebrar aquella Cena, así por las palabras y la imposición de las manos de un hombre pudiera volver a vivirse aquél momento en el cual Él mismo, Jesús en la persona del sacerdote, confeccionara la Sagrada Eucaristía, y en ese mismo momento Él volviera a entregarse en la Cruz y Resucitar para darnos Vida Nueva por medio de su propia Vida hecha Pan y Vino.
Dos misterios que son parte esencial de nuestra vida y que Jesús quiso dejarnos para que siempre pudiésemos tener la fortaleza necesaria para vivir su espíritu en cada etapa de nuestra vida, y, como Él ser siempre Fieles a la Voluntad de Dios, ser siempre Fieles a la Vida que Él desde la Cruz nos entregó.

miércoles, 16 de abril de 2025

Dios me libre...

De los sermones del Beato Guerrico de Igny, abad

En estos días en que se celebra solemnemente el aniversario memorial de la pasión y cruz del Señor, ningún tema de predicación más apropiado -según creo - que Jesucristo, y éste crucificado. E incluso en cualquier otro día, ¿puede predicarse algo más conforme con la fe? ¿Hay algo más saludable para el auditorio o más apto para sanear las costumbres? ¿Hay algo tan eficaz como el recuerdo del Crucificado para destruir el pecado, crucificar los vicios, nutrir y robustecer la virtud?
Hable, pues, Pablo entre los perfectos una sabiduría misteriosa, escondida; hábleme a mí, cuya imperfección perciben hasta los hombres, hábleme de Cristo crucificado, necedad ciertamente para los que están en vías de perdición, pero para mí y para los que están en vías de salvación es fuerza de Dios y sabiduría de Dios; para mí es una filosofía altísima y nobilísima, gracias a la cual me río yo de la infatuada sabiduría tanto del mundo como de la carne.
¡Cuán perfecto me consideraría, cuán aprovechado en la sabiduría si llegase a ser por lo menos un idóneo oyente del crucificado, a quien Dios ha hecho para nosotros no sólo sabiduría, sino también justicia, santificación y redención! Si realmente estás crucificado con Cristo, eres sabio, eres justo, eres santo, eres libre. ¿O no es sabio quien, elevado con Cristo sobre la tierra, saborea y busca los bienes de allá arriba? ¿Acaso no es justo aquel en quien ha quedado destruida su personalidad de pecador y él libre de la esclavitud al pecado? ¿Por ventura no es santo el que a sí mismo se presenta como hostia viva, santa, agradable a Dios? ¿O no es verdaderamente libre aquel a quien el Hijo liberó, quien, desde la libertad de la conciencia, confía hacer suya aquella libre afirmación del Hijo: Se acerca el Príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí? Realmente del Crucificado viene la misericordia, la redención copiosa, que de tal modo redimió a Israel de todos sus delitos, que mereció salir libre de las calumnias del Príncipe de este mundo.
Que lo confiesen, pues, los redimidos por el Señor, los que él rescató de la mano del enemigo, los que reunió de todos los países; que lo confiesen, repito, con la voz y el espíritu de su Maestro; Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.

lunes, 14 de abril de 2025

Déjate tiempo

"Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa".
El encuentro final con los amigos, con los que te han acompañado, quizás desde la distancia, pero con una unidad de corazón que hace que siempre estén contigo aunque estén lejos. La necesidad del corazón humano de Jesús, antes de que llegue Su Hora, estar con sus amigos, con los que lo quieren de verdad.
Una mesa, una comida, una charla entre amigos, sin pensar en lo que vendrá sino alimentarse del compartir sereno y alegre, es lo que, seguramente quería llevarse antes de ir al tormento.
A veces no tenemos tiempo para estar con los amigos. A veces no tenemos tiempo para estar con la familia. A veces no tenemos tiempo para... y el tiempo se nos pasa de largo y nos quedamos siempre quejándonos de que no tenemos tiempo, y, sin embargo, el tiempo siempre está a nuestra disposición, pero no sabemos usarlo por lo gastamos en cosas que no son esenciales, sino que nos parecen importantes.
Jesús sabía que su Hora esta llegando y que ya había llegado, por eso, deja de predicar, de hacer milagros, y se queda con los que ama. Y, aunque los evangelios no lo digan, seguramente, también, ha estado con María, pues la Madre es el verdadero sostén de su vida y su amor incondicional, pues, Ella también habría ido para la Fiesta de la Pascua.
Ya comenzamos una Semana importante y esencial en nuestra vida espiritual, por esto prepara tu tiempo para aprovechar el silencio, para estar con los que quieres y compartir desde el corazón los momentos más importantes, y, sobre todo, déjate llevar por Jesús a escuchar Su Palabra, a estar con Él en el silencio de la oración, en el silencio de la contemplación donde Él quiere estar contigo.
Sí, en estos días déjate tiempo para estar con el Amigo que aceptando la Voluntad del Padre se ofrece a tí para que tengas vida y Vida en abundancia.

domingo, 13 de abril de 2025

Comienza la Pasión

 “…la multitud de los discípulos, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por todos los milagros que habían visto, diciendo: “¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en las alturas”.

Con el Domingo de Ramos comenzamos la Semana más fuere e importante de nuestra vida cristiana: la Semana Santa. Pero ¿qué es la Semana Santa para nosotros? ¿Qué significan los Ramos, las procesiones, las celebraciones?
Dice el Evangelio que la multitud de los discípulos, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios, nosotros somos, hoy, esa multitud de discípulos que alabará a Dios, y como aquellos nosotros damos Gracias a Dios por la presencia de Jesús entre nosotros, porque hoy, como en aquellos tiempos, también podemos escuchar Su Palabra, encontrarnos con Él en la oración frente al Sagrario, en la Eucaristía poder adorarlo y recibir Su Cuerpo y Su Sangre cuando comulgamos con el Pan de Vida.
Pero, todo ello nos lleva a pensar: ¿podemos seguirlo a Jesús en todo su Camino? ¿Seremos tan valientes que seguiremos siendo fiel a pesar de lo que Dios nos pida en el día a día o renegaremos de Él cuando lo que nos pida no esté de acuerdo con lo que quiero vivir? ¿Me dejaré llevar por los gritos del mundo que piden que lo deje de lado y acepte la vida de Barrabás?
En la alegría de la entrada de Jesús en Jerusalén comenzamos una procesión, de las Palmas, para alabar y glorificar a Dios. Y, al llegar al Templo, escucharemos la primera lectura de la Pasión y Muerte de Jesús, lo que da comienzo no sólo a la Semana Santa, sino que nos ayuda a meditar en lo que Jesús vivió, en obediencia al Padre, por amor a nosotros. Su Pasión nos tiene que llevar a pensar en el Amor de Dios que nos envió a Su Hijo para que nosotros alcancemos una Vida Nueva que nace del Amor de un Padre todopoderoso y de su Unigénito.
Y hoy, como en el evangelio les preguntó a los hijos del trueno (Juan y Santiago), nos pregunta a nosotros: “¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?” Ellos le dijeron que sí, ¿nosotros le diremos lo mismo? ¿Cuál es el cáliz que nos toca beber todos los días? El Cáliz de la renuncia a nosotros mismos, de la aceptación de la Voluntad de Dios, del cargar con nuestra cruz de cada día, de renunciar a la ideología mundana que está en contra del Evangelio, de la moda del mundo para vivir en la moda del Evangelio…
Y, por Gracia de Dios, no lo bebemos solos sino que Él lo bebe con nosotros y nos da su fuerza para que no flaqueemos en el Camino de la Vida.

sábado, 12 de abril de 2025

Se acerca la Hora

Cuando las Bodas de Caná de Galilea, Jesús le dijo a María: "mujer, todavía no ha llegado mi Hora", y es ahora donde esa Hora comienza a llegar, y Jesús lo sabe. Él sabe cuando y cómo será su entrega al Padre, conoce los corazones y saben cómo actúan y por eso no se expone, sino que se "guarda" para esa Hora y no para ninguna otra. No deja nada al azar, sino que todo lo va haciendo de acuerdo a la Voluntad del Padre.
Por eso, ante la cercanía de la Hora, se aleja al desierto, al encuentro consigo mismo y con Su Padre, como tantas otras veces lo ha hecho. Necesita de ese encuentro para poder encontrar las fuerzas necesarias para afrontar la Hora que el Padre le había pedido vivir, y lo hace con generosidad y con Amor. Amor al Padre y amor a nosotros, que, en definitiva, es por quienes ha asumido el camino que el Padre le pidió: camino de obediencia hasta la muerte y muerte en Cruz.
"Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron:
«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».
Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:
«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera».
Aquellos que se creían los más sabios y religiosos fueron los instrumentos elegidos por el Padre para que su cumpliera el Plan de Salvación para todos los hombres. Ellos cegados por su apetito de poder y su soberbia no pudieron ver en Jesús al Enviado del Padre, sino que sólo veían a alguien que les quitaba poder, que le quitaba la gente que antes lo seguía a ellos ahora van detrás de Jesús. Y, aunque Él hiciera signos que hablaban de quién era, eso no importa.
Así, como dice el refrán: Dios escribe derecho con renglones torcidos:
"Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos".
La Hora había comenzado cuando ellos decidieron darle muerte a Jesús, y Jesús prepara su corazón para entregárselo al Padre y a nosotros. Busquemos, como Jesús, en estos días, el desierto de la oración para que podamos acompañarlo y vivir, junto a Él, esa entrega generosa que, también a nosotros, nos pide el Padre.

viernes, 11 de abril de 2025

Confianza ante las injurias

"Oía la acusación de la gente: «”Pavor-en-torno”, delatadlo, vamos a delatarlo».
Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si, engañado, lo sometemos y podemos vengarnos de él».
Pero el Señor es mi fuerte defensor: me persiguen, pero tropiezan impotentes. Acabarán avergonzados de su fracaso, con sonrojo eterno que no se olvidará".
El Profeta Jeremías narra su propia situación que es la situación de muchos que son atacados injustamente, aunque para los atacantes sea justo el juicio y la condena porque el profeta hablaba en contra del Pueblo que se había revelado contra Dios.
Muchas veces oímos las críticas, los insultos, las acusaciones que unos hacen contra otros y nos quedamos callados porque nos da miedo o vergüenza "meternos" a defender al inocente, sin embargo siempre estará el Señor para hacer justicia frente a la injusticia de los hombres.
La confianza que el Señor le pide al Profeta es algo divino, por eso necesitamos, siempre, no confiar en los hombres, como el mismo Dios le dice al Profeta:
«Maldito quien confía en el hombre, y busca el apoyo de las criaturas, apartando su corazón del Señor".
Nuestra confianza está puesta en Su Providencia, en Su Amor porque los hombres hoy están y mañana se ponen en tu contra y quieren, como en el caso de la lectura, destruirte porque hablas en nombre del Señor y sus Palabras hieren sus corazones.
Lo mismo sucedía en el Evangelio:
"En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús.
Él les replicó:
«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?».
Los judíos le contestaron:
«No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».
Por eso, nuestra confianza está en el Señor.
"Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos".

jueves, 10 de abril de 2025

Mi canto de joy

 De Santa Teresita de Lisieux.


Mi canto de hoy

Mi vida es un instante, una efímera hora, mi vida es sólo un día volandero y fugaz : Tú lo sabes, Dios mío, ¡para amarte aquí abajo no tengo más que hoy ! ¡Oh, Jesús, yo te amo, hacia ti mi alma tiende, sé por un solo día mi dulce protección, ven y reina en mi pecho y dame tu sonrisa ¡nada más que (...)

Vivir de Amor

"La noche del Amor, ya sin parábolas, Jesús decía :"si alguien quiere amarme, toda su vida guarde mi palabra ; y le visitaremos yo ¡y mi Padre ! Viniendo a él, por siempre lo amaremos, ¡su corazón será nuestra mansión… ! ¡Queremos que él esté, lleno de paz, en nuestro Amor…" ! Vivir de amor quiere (...)

Mi alegria

¡Oh, cuántas almas hay aquí en la tierra que andan en vano en busca de la dicha ! En cuanto a mí, mi caso es el contrario : en mi interior yo encuentro la alegría. Mi alegría no es algo pasajero, pues que yo la poseo de por vida ; como rosa que se abre a la mañana, me sonríe sin quiebra día a (...)

Por que te amo, ¡oh Maria !

Cantar, Madre, quisiera : ¡por qué te amo , María !, por qué tu dulce nombre de alegría estremece mi corazón, por qué de tu suma grandeza la idea no le inspira temores a mi mente. Si yo te contemplase en tu sublime gloria eclipsando el fulgor de todo el cielo junto, No podría creer que yo soy (...)