sábado, 16 de diciembre de 2023

María y la Iglesia

De los Sermones del beato Isaac, abad del monasterio de Stella

El Hijo de Dios es el primogénito entre muchos hermanos. Por naturaleza es Hijo único, por gracia asoció consigo a muchos para que sean uno con él. Pues a cuantos lo recibieron les dio poder de llegar a ser hijos de Dios.
Haciéndose él Hijo del hombre hizo hijos de Dios a muchos. El que es Hijo único asoció consigo, por su amor y su poder, a muchos. Éstos, siendo muchos por su generación según la carne, por la regeneración divina son uno con él.
Cristo es uno, el Cristo total, cabeza y cuerpo. Uno nacido de un único Dios en el cielo y de una única madre en la tierra. Muchos hijos y un solo Hijo. Pues así como la cabeza y los miembros son un Hijo y muchos hijos, así también María y la Iglesia son una madre y muchas, una virgen y muchas.
Ambas son madres, ambas son vírgenes; ambas conciben virginalmente del Espíritu Santo. Ambas dan a luz, para Dios Padre, una descendencia sin pecado. María dio a luz a la cabeza sin pecado del cuerpo; la Iglesia da a luz por el perdón de los pecados al cuerpo de esa cabeza. Ambas son madres de Cristo, pero ninguna de las dos puede, sin la otra, dar a luz al Cristo total.
Por eso, en las Escrituras divinamente inspiradas, lo que se entiende en general de la Iglesia, virgen y madre, se entiende en particular de la virgen María; y lo que se entiende de modo especial de María, virgen y madre, se entiende de modo general de la Iglesia, virgen y madre. Y, cuando los textos hablan de una u otra, dichos textos pueden aplicarse indiferentemente a las dos.
También se puede decir que cada alma fiel es esposa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana, virgen y madre fecunda. Todo lo cual la misma Sabiduría de Dios, que es la Palabra del Padre, lo dice universalmente de la Iglesia, de modo especial de la Virgen María, e individualmente de cada alma fiel.
Por eso dice: Habitaré en la heredad del Señor. La heredad del Señor en su significado universal es la Iglesia, en su significado especial es la Virgen María y en su significado individual es también cada alma fiel. Cristo permaneció nueve meses en el seno de María; permanecerá en el tabernáculo de la fe de la Iglesia hasta la consumación de los siglos; y en el conocimiento y en el amor del alma fiel por los siglos de los siglos.

viernes, 15 de diciembre de 2023

Eva y María

Del tratado de San Ireneo, obispo, Contra las herejías

Cuando vino Dios visiblemente a sus creaturas y fue sostenido por esta creación que es por él mismo sostenida, expió aquella desobediencia cometida bajo un árbol, por medio de la obediencia efectuada sobre otro árbol, y destruyó así la seducción con que fue vilmente engañada aquella virgen Eva, destinada ya para un varón, con la verdad que le fue venturosamente anunciada por el ángel a la Virgen María, ya también prometida a otro varón.
Y así como Eva fue seducida por un ángel para que se alejara de Dios, desobedeciendo su palabra, así María fue notificada por otro ángel de que llevaría a Dios en su seno, si obedecía su palabra. Y como aquélla fue inducida a no obedecer a Dios, así ésta fue persuadida a obedecerlo, y de esta manera la Virgen María se convirtió en abogada de la virgen Eva.
Al renovar profundamente el Señor todas las cosas, declaró la guerra a nuestro enemigo, aplastó a aquel que en un principio nos había hecho cautivos en Adán y pisoteó su cabeza, según lo que, en el Génesis, Dios dice a la serpiente: Pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo: él herirá tu cabeza cuando tú hieras su talón.
Con ello se anunciaba que aquel que debía nacer de una mujer Virgen, hecho hombre como Adán, aplastaría la cabeza de la serpiente. De esta descendencia habla el Apóstol, en la carta a los Gálatas, cuando dice: La ley mosaica fue puesta por Dios hasta que viniese la descendencia a quien se habían hecho las promesas.
Más claramente aún lo demuestra, en esa misma carta, al decir: Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer. El enemigo no hubiera sido vencido con justicia si el hombre que lo venció no hubiera nacido de una mujer, pues ya desde el comienzo se opuso al hombre, dominándolo por medio de la mujer.
Por eso el Señor afirma que él es el Hijo del hombre, el hombre por excelencia, el cual resume en sí al linaje nacido de mujer, de modo que, si nuestra especie bajó a la muerte a causa de un hombre vencido, por un hombre victorioso subamos de nuevo a la vida.

jueves, 14 de diciembre de 2023

El conocimiento de Cristo

Del Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, presbítero

Por más misterios y maravillas que han descubierto los santos doctores Y entendido las santas almas en este estado de vida, les quedó todo lo más por decir y aun por entender, y así hay mucho que ahondar en Cristo, porque es como una abundante mina con muchos senos de tesoros, que por más que ahonden, nunca les hallan fin ni término, antes van en cada seno hallando nuevas venas de nuevas riquezas acá y allá. Que por eso dijo san Pablo del mismo Cristo, diciendo: En Cristo moran todos los tesoros y sabiduría escondidos, en los cuales el alma no puede entrar ni puede llegar a ellos, si no pasa primero por la estrechura del padecer interior y exterior a la divina Sabiduría.
Porque aun a lo que en esta vida se puede alcanzar de estos misterios de Cristo, no se puede llegar sin haber padecido mucho y recibido muchas mercedes intelectuales y sensitivas de Dios, y habiendo precedido mucho ejercicio espiritual, porque todas estas mercedes son más bajas que la sabiduría de los misterios de Cristo, porque todas son como disposiciones para venir a ella.
¡Oh, si se acabase ya de entender cómo no se puede llegar a la espesura y sabiduría de las riquezas de Dios, que son de muchas maneras, si no es entrando en la espesura del padecer de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolación y deseo! ¡Y cómo el alma que de veras desea sabiduría divina desea primero el padecer, para entrar en ella, en la espesura de la cruz!
Que por eso san Pablo amonestaba a los de Éfeso que no desfalleciesen en las tribulaciones, que estuviesen bien fuertes y arraigados en la caridad, para que pudiesen comprender con todos los santos qué cosa sea la anchura y la longura y la altura y la profundidad, y para saber también la supereminente caridad de la ciencia de Cristo, para ser llenos de todo henchimiento de Dios.
Porque para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta. Y desear entrar por ella es de pocos; mas desear los deleites a que se viene por ella es de muchos.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Iluminada por la Gracia del Espíritu

Del Libro de san Ambrosio, obispo, Sobre la virginidad

Tú, que has salido de entre el pueblo, de entre la multitud, eres ciertamente una de las vírgenes que iluminas la gracia de tu cuerpo con el esplendor de tu espíritu (por eso, con toda razón, eres comparada a la Iglesia); así pues, en las noches, cuando estés en tu habitación, piensa siempre en Cristo y espera continuamente su llegada.
Así te desea Cristo, por eso te ha elegido. El entra cuando se le deja la puerta abierta; él, que ha prometido entrar, no puede faltar a su promesa. Abraza entonces al que has buscado, acércate a él y quedarás radiante; deténlo, pídele que no se vaya luego, suplícale que no se marche. Pues la Palabra de Dios suele pasar de prisa: si siente algún desdén, no se entrega; si no se le hace caso, se retira. Atiende con interés a lo que te diga, sigue con insistencia las huellas de sus palabras; pues suele retirarse pronto.
¿Qué dice la esposa del Cantar de los cantares? Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no respondió. Si se ha marchado muy pronto de ti aquel a quien llamaste, a quien suplicaste, a quien abriste tu puerta, no por ello pienses que le has desagradado, pues a veces quiere ponernos a prueba. ¿Qué fue lo que dijo, en el Evangelio, a las turbas que le rogaban que no se fuese? Es necesario que yo vaya a anunciar la palabra de Dios también a otras ciudades, porque ésa es mi misión. Así pues, si pareciere apartarse de ti, sal fuera y búscalo de nuevo por todas partes.
¿Quién más, si no es la santa Iglesia, puede enseñarte cómo retener a Cristo? Y ya te lo ha enseñado, si entiendes lo que lees: Apenas los pasé, encontré al amor de mi alma; lo abracé y ya no lo soltaré.
Y ¿cuál es la manera de retener a Cristo? No por la fuerza, no con los nudos de una soga, sino con ataduras de amor, con correas espirituales, con el afecto del alma es como se le retiene.
Si quieres tener a Cristo contigo, búscalo sin temor al sufrimiento; muchas veces, donde mejor se lo encuentra es en medio de los suplicios del cuerpo, entre las mismas manos de los perseguidores.
Apenas los pasé, hemos citado antes. Pasado un breve espacio de tiempo después que hayas escapado a los perseguidores, sin sucumbir a los poderes del mundo, Cristo te saldrá al encuentro y no permitirá que seas ya probada por mucho tiempo.
La que de este modo busca a Cristo, la que lo encuentra, puede exclamar: Lo abracé y ya no lo soltaré, hasta entrarlo en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me llevó en sus entrañas. Esta casa y alcoba de tu madre no significa otra cosa que la parte más íntima de tu ser. Conserva bien esa casa, limpia bien sus rincones más escondidos, para que así, limpia de toda mancha, se levante como una casa espiritual, hasta formar un sacerdocio santo, consolidada por la piedra angular, y que el Espíritu Santo habite en ella.
La que de este modo busca a Cristo, la que le ruega, no queda abandonada por él; al contrario, él vuelve con frecuencia a visitarla, pues está con nosotros hasta el fin del mundo.

martes, 12 de diciembre de 2023

Preparad un camino al Señor

"Una voz grita:
«En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale.
Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos juntos - ha hablado la boca del Señor -.»
"Que los valles se levante", el Señor nos invita a levantar nuestro ánimo, así como con las Promesas quería levantar el ánimo del Pueblo de Israel, también el nuestro. A veces nos pilla el fin de año, las Fiestas de Navidad, con el ánimo bajo, ya sea por el cansancio, por el stres del trabajo, del día a día, por los que se fueron y no van a estar, y tantas otras cosas y motivos que tenemos para que, por una u otra razón, el pensar en las Fiestas de Navidad nos hace, en cierto modo, deprimir.
También nos invita a los que no encuentran un sentido en la vida, o sienten ese vacío en su interior, a rellenar y dar sentido con la Esperanza, la Esperanza cierta de que el Salvador nace para mí, para tí, para nosotros, y quiere dar un sentido a lo que vivimos, quiere que descubramos el gran valor que tenemos pues todo un Dios se ha fijado en nuestra pequeñez y pobreza y nos ha enviado a Su Hijo para darnos Vida y Vida en abundancia.
Así los valles se levantan, se levantan los hijos de Dios con la esperanza firme y cierta de saber que Nuestro Salvador nace y nace para que nosotros nazcamos, cada día, sabiendo que el Padre nos Ama y que, a pesar de lo que nos toque y permita vivir, siempre saldremos adelante, con Su Gracia, por Su Amor, y para que podamos, desde nuestra debilidad y pequeñez, mostrar su poder y grandeza.
Pero también nos invita a que "las colinas y los montes se abajen", porque, claro, también estamos los que nos hemos subido al pedestal de nuestro ego, y nos creemos los mejores del mundo, ya sea porque hemos hecho muchas cosas, porque nos creemos que los likes de nuestras redes sociales van aumentando y entonces somos unos genios, porque nuestro temperamento nos dice que no hay nadie mejor que yo, etc. Todo eso que se va acumulando en el ego y pasa a ser egoísmo y después vanidad y luego soberbia, algo que no nos deja mostrar y ver, con claridad, el Amor de Dios, y el saber que sin Él nada hubiéramos podido hacer. Por eso tenemos que rebajar un poco o mucho nuestro orgullo, vanidad y soberbia, para que, desde la humildad podamos dar más Gracias a Dios y amar más a nuestros hermanos.
Y, por último, enderezar nuestros camino porque siempre, por X o por Z, nos vamos torciendo, pues las tentaciones del mundo son muchas y muy buenas, y nos despistan, nos sacan del Buen Camino de Dios y nos hacen perder de Vista el Horizonte de nuestra vida: la santidad, el vivir de acuerdo a Su Voluntad, aquí en la tierra como en el Cielo. Y así poder buscar el sacramento de la reconciliación que nos ayude a "enderezar los caminos".

lunes, 11 de diciembre de 2023

Dios nos ha hablado en Cristo

Escrito de San Juan de la Cruz, presbítero

La principal causa por la cual en la ley antigua eran lícitas las preguntas que se hacían a Dios, y convenía que los profetas y sacerdotes quisiesen visiones y revelaciones de Dios, era porque entonces no estaba aún fundada la fe ni establecida la ley evangélica; y así, era menester que preguntasen a Dios y que él hablase, ahora por palabras, ahora por visiones y revelaciones, ahora en figuras y semejanzas, ahora en otras muchas maneras de significaciones. Porque todo lo que respondía y hablaba y obraba y revelaba eran misterios de nuestra fe y cosas tocantes a ella o enderezadas a ella. Pero ya que está fundada la fe en Cristo y manifiesta la ley evangélica en esta era de gracia, no hay para qué preguntarle de aquella manera, ni para qué él hable ya ni responda como entonces.
Porque en darnos, como nos dio, a su Hijo -que es una Palabra suya, que no tiene otra-, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar.
Y éste es el sentido de aquella autoridad, con que san Pablo quiere inducir a los hebreos a que se aparten de aquellos modos primeros y tratos con Dios de la ley de Moisés, y pongan los ojos en Cristo solamente, diciendo: Lo que antiguamente habló Dios en los profetas a nuestros padres de muchos modos y maneras, ahora a la postre, en estos días, nos lo ha hablado en el Hijo todo de una vez.
En lo cual da a entender el Apóstol, que Dios ha quedado ya como mudo, y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en él todo, dándonos el todo, que es su Hijo.
Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra cosa o novedad. Porque le podría responder Dios de esta manera: «Si te tengo ya hablado todas las cosas en mi Palabra, que es mi Hijo, y no tengo otra cosa que te pueda revelar o responder que sea más que eso, pon los ojos sólo en él; porque en él te lo tengo puesto todo y dicho y revelado, y hallarás en él aún más de lo que pides y deseas.
Porque desde el día que bajé con mi espíritu sobre él en el monte Tabor, diciendo: Éste es mi amado Hijo en que me he complacido; a él oíd, ya alcé yo la mano de todas esas maneras de enseñanzas y respuestas, y se la di a el; oídle a él, porque yo no tengo más fe que revelar, más cosas que manifestar. Que si antes hablaba, era prometiéndoos a Cristo; y si me preguntaban, eran las preguntas encaminadas a la petición y esperanza de Cristo, en que habían de hallar todo bien, como ahora lo da a entender toda la doctrina de los evangelistas y apóstoles».

domingo, 10 de diciembre de 2023

Preparad el Corazón

«Yo envío mi mensajero delante de ti, en cual preparará tu camino; voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos”»

Vivimos en un mundo tan acelerado que, a veces, no nos damos cuenta de los mensajeros que Dios nos envía. Sí, todos los días el Señor nos envía mensajes para que “acomodemos” nuestra vida a Su Voluntad, para que cuidemos nuestra vida espiritual, pues cuidando y madurando en nuestra vida espiritual podemos ver mejor nuestra vida terrenal.
No siempre estamos preparados para lo que vendrá: sea bueno o malo, pero si nos abrimos al Espíritu y vamos creciendo espiritualmente, podremos ver todo como lo ve el Padre, o, por lo menos intentarlo, para que las cosas que nos suceden no sean sólo por casualidad, sino porque el Padre así lo ha permitido o así lo ha querido.
Sí, no es fácil mirar desde Dios nuestra vida, por eso mismo necesitamos seguir creciendo, porque ya que no es fácil no lo hagamos más difícil, porque es más fácil aprender a mirar que lamentarnos por no haber sabido mirar como corresponde. Porque, cuando no sabemos mirar nos equivocamos en las apreciaciones, en los juicios, en los comentarios, e, incluso en la manera de vivir lo que nos sucede.
Por eso, el Señor, siempre nos está enviando señales porque no habla claramente, ni nos envía mensajes por el teléfono para avisarnos de lo que va a pasar o de lo que tenemos que hacer. Así fue como, cuando llegó el tiempo señalado, envió a Juan Bautista para preparar el corazón de la gente para la llegada del Mesías.
Aquellos que se abrieron a la reconciliación y a la purificación del corazón, pudieron ver a Jesús, y no sólo al hombre de los milagros, sino al Mesías Salvador, a Aquél que había sido prometido por Dios durante siglos, pero que sólo lo verían los de corazón puro, los de corazón necesitado del encuentro con Su Salvador.
Y es eso lo que el Señor quiere que preparemos para estas Navidades, pues no son cualquier Fiesta, sino que son las Fiestas de la Navidad del Señor, de la Natividad de nuestro Señor y Salvador, porque en Belén de Judá nos nació un Salvador, el Mesías, el Señor. Y así como aquel día se presentó como un niño recién nacido, hoy quiere que aprendamos a ver, en las pequeñas cosas de todos los días, su Amor por nosotros, por ti y por mí. Por eso no dejes de preparar, también, tu corazón para esta Navidad.