miércoles, 8 de julio de 2026

Siempre fieles

En las primeras lecturas proféticas de estos días el Señor le habla al pueblo y le cuenta las consecuencias de sus actos de infidelidad a la Alianza. No es que Dios los castigaba sino que las infidelidades a la Alianza que ellos mismos habían querido los llevaron, en muchos momentos, a situaciones que después lamentaron pero que no digan que fue culpa de Dios, sino que fue por los malos actos que ellos mismos hicieron: dejaron de lado a Dios y se unieron a falsos profetas, a dioses construidos por sus manos, se hicieron sus propias leyes sin Dios, etc.
Consecuencias que hoy también vemos en nuestra sociedad y, si hilamos fino, las vemos, también, en nuestras propias vidas. Nos quedamos como se dice "durmiendo en los laureles" creyendo que porque somos buenos todo está bien y Dios nos tiene que cuidar siempre y hacer lo que yo quiero. Así, poco a poco, voy descuidando mi relación personal con el Señor, dejo de ocuparme de buscar su Voluntad y voy haciendo lo que tengo ganas y lo que quiero sin ocuparme de saber si eso es lo que Dios quiere.
Por eso, cuando Jesús envía a los Doce a evangelizar los envía primero al Pueblo de Israel, hacia adentro de ellos mismos, para anunciarles el Reino de Dios y exhortarlos a la conversión. Así, nos invita, también a nosotros, ir hacia adentro y ver si lo que estamos viviendo es lo que, realmente, Dios quiere de nosotros o nos hemos desviado de Su Voluntad y hemos dejado entrar los intereses del mundo para vivir según sus normas y no según la Ley de Dios.
Cuando hayamos descubierto que aún nos queda por convertir podremos comenzar a evangelizar a los demás, pero no lo haremos si no estamos verdaderamente convencido que el único camino que conduce a la Vida es el Camino de Jesús, es Su Evangelio aunque nos cueste vivirlo, porque sabemos que no hay nada que no podamos hacer con la Gracia de Dios, y eso es lo que Él quiere que descubramos que sólo podremos alcanzar la santidad si dejamos que Su Gracia actúe en nosotros, y que nosotros estemos siempre disponibles a hacer Su Voluntad aquí en la tierra como en el cielo.

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