lunes, 13 de abril de 2026

Nacer cada día

Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: "Tenéis que nacer de nuevo"; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nacer de nuevo en el Espíritu, una hermosa y difícil frase que Jesús le regaló a Nicodemo para que nos la entregara a nosotros. Una frase que se hizo realidad el día de nuestro bautismo cuando en la Pila bautismal morimos al pecado y renacimos como hijo de Dios en la Gracia, algo que se ha ido renovando en la vida de Gracia que vamos conquistando día a día con nuestra entrega y con el Sacramento de la Reconciliación.
Así, pues, "nacer de nuevo en el Espíritu", no es nacer un día y ya está, como en la carne, sino que debemos nacer de nuevo cada día que el Señor nos regala, cuando al amanecer de cada día abrimos nuestros ojos la vida es ahí cuando debemos renunciar a nosotros mismos y dejar que el Espíritu nos guíe hacia la Voluntad de Dios.
Nacer de nuevo, es nacer cada día en Dios, dar Gracia al Señor por el Don de la Vida en el Espíritu y pedir que nuestro yo humano se deje vencer por la Gracia de Dios y podamos seguir siendo fieles testigos del Amor del Padre y de la Vida que el Hijo nos ha, no sólo, regalado sino que nos ha enseñado a vivir.
En la carne nacemos un día para siempre, pero en el Espíritu hemos de nacer cada día, pues cada día hemos de morir a nosotros mismos para aceptar la Voluntad de Dios, para dejarnos renovar y santificar, para que la Luz del Espíritu que ha de brillar en nosotros ilumine nuestra vida y la de aquellos que Dios va poniendo en nuestro camino para que se encuentren con Él y reciban el Don de la Fe.
No perdamos, cada día, la oportunidad de agradecer por este Don maravilloso y extraordinario que se nos ha dado y renazcamos con la fuerza del Espíritu para llevar la alegría del Evangelio a todo el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.